¿Cómo Funciona Bitcoin? (II): tecnología blockchain.

Table of Contents

Las criptomonedas son la sensación en el mundo fintech y, entre ellas, Bitcoin sigue siendo la más destacada. Hemos decidido dedicarle una serie de artículos y, tras la primera entrega , he aquí un segundo artículo dedicado a uno de sus aspectos fundamentales: la tecnología blockchain.


La red de Bitcoin funciona con un protocolo que se conoce como blockchain. Fue definido por primera vez en el 2008 por una persona o colectivo denominado Satoshi Nakamoto y desde entonces Bitcoin y blockchain han sido prácticamente sinónimos, a pesar de que son cuestiones diferentes. Miles de blockchains han sido creadas con técnicas similares, así que el término a veces se usa en relación a Bitcoin pero, cada vez más, para referirse a la tecnología.


La tecnología consiste en una cadena de bloques de información ordenados cronológicamente. En principio, esa información puede ser cualquier sucesión de ceros y unos, así que puede incluir contratos, bonos, correos electrónicos, certificados de bodas… En teoría, cualquier contrato entre dos partes puede ser establecido en una blockchain siempre que las dos partes estén de acuerdo. Esto elimina la necesidad de un tercero, lo cual abre multitud de posibilidades, por ejemplo productos financieros ‘peer-to-peer’ como préstamos, cuentas o ahorros descentralizados.

Blockchain: el gran impacto del reciente fervor por las criptomonedas


Aunque el objetivo actual de Bitcoin es ser un almacén de valor además de un sistema de pago, nada indica que Bitcoin no pueda ser usada de ese modo en el futuro, aunque debería llegarse a un consenso para añadir esos sistemas a la criptomoneda. Esa versatilidad es justamente la que ha atraído la atención de los gobiernos y varias empresas privadas, de ahí que los expertos hayan señalado que la tecnología blockchain que emplea será el gran impacto del reciente fervor por las criptomonedas.


En el caso de Bitcoin, no obstante, que es el que nos ocupa en este artículo, la información almacenada en la cadena es esencialmente transacciones. Es, fundamentalmente, una lista: una persona le envía una cantidad N de Bitcoin a otra persona, que a su vez le envía una cantidad a la persona C…, y así sucesivamente. Por otra parte, no todas esas transacciones son realizadas por humanos.


Finalmente, dado que cualquiera puede acceder a la red de Bitcoin, las posibilidades para el internet de las cosas son enormes. Podría ocurrir, por ejemplo, que los taxis o los vehículos autónomos contasen con carteras digitales con tecnología blockchain.

Imagen de Emprender&Mas

Emprender&Mas

El portal integral para emprendedores y profesionales