Visa y Mastercard se lanzan a por las criptomonedas
Del escepticismo al movimiento: por qué ahora
Durante años, ambas compañías observaron el ecosistema cripto con cautela por la volatilidad y la falta de normas claras. El avance regulatorio y la madurez de las stablecoins han cambiado el contexto. En 2024, el valor transferido por stablecoins superó los 18,4 billones de dólares, por encima de los 15,7 billones de Visa y los 9,8 billones de Mastercard, según Visual Capitalist (fuente). El mensaje de fondo: la economía digital demanda pagos más rápidos, globales y programables.
¿Qué están lanzando: las iniciativas clave de 2024–2025?
Visa: stablecoins, tokenización y tarjetas vinculadas
Visa ha articulado su hoja de ruta en torno a tres pilares: tarjetas vinculadas a stablecoins, pagos transfronterizos y tokenización. En su portal corporativo detalla que los clientes pueden “acuñar, quemar y transaccionar” stablecoins a través de su Visa Tokenized Asset Platform (VTAP) y acceder a su dashboard de analítica en cadena (Visa). Además, la compañía está probando tarjetas ligadas a saldos en stablecoins para gastar en cualquier comercio que acepte Visa, con especial foco en regiones emergentes.
Mastercard: entrada en la Global Dollar Network
Mastercard anunció su integración con la Global Dollar Network de Paxos para habilitar stablecoins como USDG, USDC, PYUSD o FIUSD dentro de su red, además de nuevas capacidades a través de Mastercard Move y su Multi-Token Network (Mastercard). La meta es que los comercios puedan aceptar monedas digitales con la misma sencillez con la que hoy aceptan una tarjeta.
Impacto en bancos, fintech, comercios y usuarios
Entidades financieras. La integración de stablecoins y plataformas de tokenización abre la puerta a nuevos productos (depósitos tokenizados, pagos mayoristas, tesorería 24/7) y a liquidaciones más ágiles, con menos fricción en el cruce de divisas.
Fintech. Pueden construir servicios sobre la infraestructura de Visa y Mastercard sin desarrollar su propia red blockchain, acelerando el acceso a licencias y cumplimiento.
Comercios. La liquidación más rápida y potencialmente más barata es un incentivo claro para operaciones internacionales y sectores con márgenes ajustados.
Consumidores. El cambio puede ser transparente: seguirán usando una tarjeta, pero la transacción se liquidará en stablecoins o en dinero tokenizado en segundo plano. Lo importante es la experiencia: pagos instantáneos, mayor interoperabilidad y menor fricción transfronteriza.
El ángulo tecnológico: tokenización y pagos programables
La tokenización permite representar dinero y activos en redes abiertas, posibilitando liquidaciones casi en tiempo real y reglas programables (por ejemplo, pagos condicionados o desembolsos automáticos). Visa y Mastercard aspiran a orquestar esta capa de interoperabilidad entre dinero fiduciario, stablecoins y, eventualmente, monedas digitales de bancos centrales.
Para separar el ruido de la señal, Visa ha publicado un dashboard de analítica on-chain con métricas de actividad y volumen de stablecoins (Visa Onchain Analytics), mientras que consultoras y bancos han comenzado a cuantificar los casos de uso más sólidos (remesas, merchant acquiring, pagos B2B y tesorería).
Riesgos, límites y lo que falta por resolver
Quedan incógnitas relevantes: la armonización regulatoria entre jurisdicciones, la interoperabilidad técnica entre redes y la gobernanza de los emisores de stablecoins. También persisten debates sobre qué parte del volumen en cadena refleja “gasto real” frente a movimientos internos o actividad de trading. Aun así, el vector de fondo apunta a una mayor integración entre finanzas tradicionales y cripto.
¿Qué puede cambiar en los próximos 3–5 años?
- Un sistema de pagos multimoneda y multiprotocolo, donde convivan dinero fiduciario, stablecoins y potenciales CBDC.
- Pasarelas que permitan pagar en una divisa y liquidar en otra de forma transparente para usuario y comercio.
- Más productos de tesorería 24/7 y pagos B2B con reglas programables.
- Más competencia por la “capa de orquestación” entre redes de tarjetas, bancos, fintech y emisores de stablecoins.
Lectura en clave empresarial
Para las redes de pago, el paso a las stablecoins no es solo adaptación: es una estrategia de permanencia para seguir siendo el estándar de confianza en la economía digital. Si logran ofrecer seguridad, cumplimiento y experiencia de usuario sobre tecnologías abiertas, consolidarán su papel como infraestructura crítica del dinero programable.