Hemos visto muchas veces los coches voladores en el cine de ciencia ficción o prácticamente en cualquier producción que transcurra en el futuro. De hecho, a juzgar por la imaginación de Hollywood, ya debería estar aquí desde principios de este siglo.
Pues bien, parece que están cada vez más cerca, porque un equipo de investigadores de Penn State está explorando los requerimientos de los vehículos con despegue y aterrizaje vertical y diseñando las baterías y fuentes de energía que requerirían. En definitiva, están sentando las bases para los coches voladores.
Despegues y aterrizajes verticales
“Creo que los coches voladores tienen el potencial de eliminar mucho tiempo y aumentar la productividad y abrir los pasillos voladores para el transporte”, afirma Chao-Yang Wang, titular de la Diefender Chair of Mechanical Engineering y director del Electrochemical Engine Center en Penn State. “Pero los despegues y aterrizajes verticales son una tecnología muy exigente para las baterías”.
Los investigadores definieron los requerimientos tecnológicos de las baterías para coches voladores y presentaron un prototipo de batería el 7 de junio del 2021 en Joule. “Las baterías para los coches voladores necesitan una gran densidad de energía para que puedas permanecer en el aire”, afirma Wang. “Además, necesitas mucha energía en los despegues y los aterrizajes. Se necesita mucha energía para subir y bajar verticalmente”.
Wang también indica que las baterías deben poder recargarse rápidamente para que pueda haber grandes ingresos en las horas punta. Cree que esos vehículos despegarán y aterrizarán a menudo y serán recargados rápida y frecuentemente.
“Comercialmente, yo diría que esos vehículos harán quince viajes, dos al día durante las horas punta para justificar su coste”, dice Wang. “El primer uso probablemente será de la ciudad al aeropuerto, transportando entre tres y cuatro personas unas cincuenta millas”.
Más de doscientas millas a la hora en vuelos largos
El peso también es una consideración para esas baterías puesto que los vehículos tendrán que elevarse y aterrizar con ellas. Una vez en huelo, Wang considera que la velocidad será de cien millas a la hora en vuelos cortos y de unas doscientas millas a la hora en vuelos largos”.
Los investigadores han probado de manera experimental dos baterías de litio de alta energía que pueden recargar suficiente energía para un vuelo de cincuenta millas en unos cinco o diez minutos. Estas baterías pueden ser recargadas unas dos mil veces a lo largo de su vida útil.
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