Cyndi Williams es la CEO de la firma tecnológica Quin, desarrolladora de una aplicación que ayuda a la gente con diabetes. Cuando su socia y cofundadora dejó la compañía antes de que estuviera terminada la aplicación, temió que perdería a todos o a buena parte de sus empleados, el equipo en el que confiaba para crearla.
Tuvo entonces que revisar su estrategia para persuadir a los miembros del staff para que se quedaran. Funcionó y, seis meses después, la aplicación fue lanzada y está siendo exitosa. “Como líder, tienes que aportar el pegamento que mantenga al equipo unido. Aprendí eso cuando mi cofundadora decidió marcharse y la compañía quedó sumida en una crisis”, asegura Cyndi Williams.
Ella y su socio empezaron a trabajar en la aplicación Quin en el 2014. Se encarga de recopilar datos de aparatos de monitoreo, como el nivel de azúcar en la sangre, y aconseja a los diabéticos sobre cuanta insulina tomar a lo largo del día, especialmente antes de comer y beber.
La aplicación fue lanzada en el Reino Unido e Irlanda el año pasado y Williams asegura que acumula “miles de millares de descargas”. Dado su éxito, para finales de este año está previsto su lanzamiento en Estados Unidos y no nos sorprendería nada que pronto esté disponible en España y Latinoamérica.
Esta historia con final feliz estuvo a punto de no llegar al desenlace, puesto que la app fue idea de su colega: “ella era la visionaria del proyecto. Ella era la persona central, la que lograba que el proyecto fuera hacia adelante. Sin ella, ¿perdería el equipo confianza en él?”, se preguntó Cyndi Williams.
Por entonces, empleaba a un equipo de dieciséis diseñadores de aplicación y programadores, cada uno de los cuales realizaba una parte vital en la creación de la aplicación. “Si cualquiera de ellos se hubiera ido, básicamente habríamos tenido que empezar a construir la app desde cero. Dada la cantidad de dinero que le hubiera costado a la compañía, hubiéramos tenido que renunciar al proyecto. Había cuatro o cinco personas de las que temía seriamente que se fueran”.
Implementó entonces una estrategia para mantener unido al equipo: “hay tres cosas que la gente considera a la hora de decidir si sigue o se va. La primera es, ¿estoy creciendo y aprendiendo? La segunda es, ¿tengo amigos en la compañía? La tercera es, ¿el mundo mejora o algo en el mundo mejora como resultado del tiempo que estoy dedicando a esto?”.