Tecnología para cuando se apaga todo

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Tecnología para cuando se apaga todo

El apagón general del 28 de abril de 2025 dejó algo muy claro: nuestra vida está enchufada. Sin electricidad, nos quedamos sin comunicaciones, sin luz, sin cocina, sin calefacción, sin datos, sin referencias. Ni Google, ni WhatsApp, ni hornillo, ni tarjeta bancaria. Y eso —más allá del susto— ha hecho que muchos se pregunten por primera vez: ¿qué pasaría si vuelve a ocurrir?

Aunque en España, y otro países europeos, los cortes eléctricos prolongados no son comunes, otros países están más acostumbrados y ya cuentan con soluciones domésticas de emergencia bien integradas en su día a día. Quizá este evento haya sido la llamada de atención que necesitábamos para plantearnos tener algo de tecnología preparada para sobrevivir a un apagón.

Aquí va una guía práctica para equiparte sin complicarte, agrupada por lo que más necesitamos cuando todo se apaga: comunicarnos, mantener algo de energía, tener acceso a la información y proteger lo básico.

El smartphone, ese centro neurálgico que no puede morir

Nuestro móvil es ya nuestra linterna, nuestro mapa, nuestro banco, nuestra radio, tu entretenimiento y nuestro salvavidas. Por eso, lo primero que hay que asegurar en caso de apagón es que el smartphone no se quede sin batería.

Accesorios imprescindibles para mantenerlo encendido

¿Qué puedes tener en casa (o en la mochila) para proteger tu móvil?

  • Power banks de gran capacidad (20.000 mAh o más): los hay que incluso incluyen carga solar y linterna LED, lo que los convierte en soluciones muy completas. Con una sola carga puedes alimentar un móvil durante varios días. También puedes optar por la típica que pequeña de viaje, pero te durará menos.

  • Cargadores solares portátiles (plegables, de 10-20 W): permiten recargar el móvil o una power bank durante el día. No son rápidos, pero son sostenibles y no dependen de la red.

  • Dinamos manuales o de manivela: algunos cargadores de emergencia incluyen una pequeña manivela para generar energía con el brazo. No es eficiente, pero es una opción si todo lo demás falla.

  • Adaptadores para carga inversa entre móviles: en momentos de necesidad, un móvil con más batería puede ceder energía a otro. Esto, a día de hoy, con un cable USB C a USB C te vale, incluso muchos cargan de manera inalámbrica, pero se pierde más batería por el camino.

Antes, casi todos los móviles incluían radio FM de forma nativa, una función esencial en caso de emergencias. Hoy, la mayoría de los smartphones la han eliminado. Quizá sea hora de exigir su regreso.

También importa lo que llevas en el móvil

No todo es hardware. En un apagón, el software y los contenidos que tengas previamente descargados en tu smartphone pueden marcar una gran diferencia, especialmente si las redes móviles o Wi-Fi dejan de funcionar. Algunas recomendaciones básicas:

  • Descarga mapas offline: aplicaciones como Google Maps, Maps.me o Here WeGo permiten descargar mapas completos de ciudades, regiones o países para navegar sin conexión. Por si necesitas llegar a casa o cualquier otro lugar.

  • Apps de radio con acceso a emisoras locales: algunas permiten guardar emisoras favoritas y funcionar con baja conectividad. Incluso si tu móvil tiene radio incluida, ya tendrás esa aplicación instalada.

  • Documentos esenciales guardados localmente: una copia en PDF o imagen del DNI, número de póliza del seguro, contacto de emergencias o direcciones clave puede ser útil si no puedes acceder a la nube.

  • Linterna, brújula y notas sin conexión: muchas apps ofrecen utilidades básicas que siguen funcionando sin red. Muchas de ellas ya están en los propios smartphones de serie.

  • Tarjetas de débito digitalizadas: algunas apps permiten almacenar versiones offline para pagos por NFC si el terminal aún funciona.

La regla general es sencilla: todo lo que puedas prever y tener ya descargado, te dará autonomía cuando el resto falle.

Tecnología para el hogar: un poco de energía puede mantenerlo todo

Si el corte se alarga, es importante poder mantener algunas funciones básicas del hogar, como conservar alimentos, preparar algo de comida o simplemente iluminar una habitación sin riesgo.

Estas son las herramientas clave que puedes tener en casa:

  • Power stations (estaciones de energía portátiles): con una de 500–1000 Wh puedes alimentar una nevera, un router, cargar varios dispositivos o incluso hacer funcionar un microondas durante un tiempo limitado.

    ¿Cuánto puede durar una nevera conectada a una power station?

    • Con una power station de 500 Wh, una nevera moderna funcionaría entre 8 y 10 horas.

    • Con una de 1.000 Wh, entre 16 y 20 horas.

    • Con una de 2.000 Wh, más de 30 horas, si se minimiza la apertura de la puerta.

Para el resto de dispositivos, lo suyo es que mires las especificaciones y calcules su gasto y así elegir lo que pudieras necesitar. Pero recuerda que hablamos de un momento de necesidad, no vas a poder tenerlo conectado todo a todas horas.

  • Paneles solares portátiles: ideales para recargar power stations en apagones prolongados.

    ¿Cuál elegir? Paneles de 100–160 W plegables ofrecen buena autonomía en condiciones de sol directo. Marcas como EcoFlow, Bluetti o Jackery ofrecen soluciones integradas. Hay opciones más económicas de 60–80 W, pero con menor velocidad de carga.

  • Radios analógicas con dinamo y batería: son la fuente más fiable de información sin conexión.

  • Sistemas de dinamo por pedales: una opción autónoma para cargar pequeños dispositivos o alimentar luces.

Siempre que puedas elegir, escoge modelos con alimentación solar. Son silenciosos, sostenibles y no dependen de combustible ni infraestructura.

Lista práctica para un hogar mínimamente preparado

  • Power bank de al menos 20.000 mAh (mejor si incluye carga solar y linterna).

  • Cargador solar plegable (10–20 W).

  • Linterna LED recargable o luces de emergencia automáticas.

  • Radio con FM, dinamo y batería integrada.

  • Power station (500 Wh mínimo) y, si es posible, panel solar.

  • Documentos básicos descargados o impresos.

Estar preparado no significa acumular por miedo, sino disponer de lo necesario para afrontar un escenario temporal con autonomía y calma.

Luego, obviamente sería bueno tener un mechero, una navaja multiusos y demás accesorios no digitales para poder estar lo mejor preparados y esperar a que vuelva la vida la normalidad.

Estar preparados no es alarmismo, es sentido común

El apagón de abril de 2025 no fue solo un fallo técnico: fue una prueba de estrés social, tecnológica y emocional. Nos recordó que, incluso en sociedades hiperconectadas y avanzadas, basta un fallo energético para paralizarlo todo. Y que no siempre vamos a poder depender de que alguien más lo solucione en minutos.

La buena noticia es que hoy existen herramientas asequibles, accesibles y eficaces para dotarnos de autonomía energética y digital básica, tanto en casa como en movilidad. Con una mínima inversión y planificación, cualquier hogar puede mantener su conectividad, conservar alimentos y acceder a información fiable durante un corte de suministro.

Prepararse no es esperar el apocalipsis, es asumir que los sistemas pueden fallar y que es preferible tener recursos listos y no necesitarlos, que necesitarlos y no tenerlos. En muchos países todo esto es algo naturalizado y en sus casas siempre tienen estos pequeños kits por si pasara algo.

Fuentes:

Imagen de David Martín Lorente

David Martín Lorente

Periodista madrileño de 36 años, especializado en el análisis de la tecnología, el emprendimiento y los negocios. Con una larga trayectoria en el ámbito tecnológico, David se especializa en desgranar las tendencias de mercado, los movimientos empresariales y cómo la innovación digital y tecnológica redefine el futuro de la economía, los negocios y el mundo que nos rodea. Su objetivo principal es transformar la complejidad del ecosistema tecnológico y empresarial en información clara y útil, buscando que la audiencia comprenda este mundo en constante cambio para su crecimiento tanto personal como profesional.

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