La automatización de procesos robóticos en una tendencia creciente en el ámbito de la inteligencia artificial, posible gracias a softwares que automatizan acciones basadas en reglas realizadas en un ordenador. La idea es que los robots realicen tareas con poco interés, aburridas y repetitivas para que la gente no se encargue de recopilar datos sino de usarlos.
Es un campo con tanto potencial que son muchas las aplicaciones de la automatización de procesos robóticos y se está desarrollando en multitud de campos y de negocios. De hecho, la lista de tareas que pueden ser automatizadas es casi infinita y, con la tecnología actual, incluye usos como la adjudicación de préstamos, extraer archivos de correos electrónicos, desplazar objetos de un lugar a otro, entre muchos otros…
Cierto que ese auge entrañará la pérdida de empleos, una preocupación cada vez más patente, pero también favorecerá que los trabajadores puedan centrarse en labores más importantes y que requieren de mayor reflexión. Además, se espera que contribuya a eliminar errores humanos, sobre todo cuando se trata de datos sensibles, y de reducir el peligro de accidente laboral.
Por otra parte, en el sector bancario, tareas como abrir cuentas o evaluar peticiones de hipotecas pueden ser automatizadas; las compañías de seguros pueden automatizar expedientes de lesiones e incorporaciones de nuevos agentes o clientes; y la industria del transporte puede evitar errores con los datos que retrasan los envíos. En definitiva, cualquier trabajo o negocio en el que haya procesos manuales tediosos debería beneficiarse de la automatización.
Esto, naturalmente, nos lleva a la inminente proliferación de robots humanoides, puesto que su entrenamiento será muy similar al de aquellas personas que realizan trabajos repetitivos y predecibles.
Los softwares de los robots permiten ser entrenados para entender lo que ven en la pantalla -gracias a cámaras-, identificar y extraer datos y realizar una serie de acciones bien definidas. En cierto modo, lo mismo que haría un ser humano, pero se supone que sin la posibilidad de errores.
Si la tecnología sigue evolucionando al mismo ritmo, es muy posible que la automatización de procesos robóticos logre emular el pensamiento humano y su capacidad para procesar la información, lo cual será especialmente útil para aquellas empresas cuyas tareas requieran de cierto nivel de inteligencia. No por casualidad, Tesla acaba de anunciar el desarrollo de un robot humanoide que empleará esta misma tecnología.
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