‘Blockchain’ es un término que se ha empezado a usar habitualmente desde la irrupción de las criptomonedas. Sin embargo, su aplicación no se limita a los sistemas de pago o a softwares como Bitcoin. Según las últimas tendencias, representan una infraestructura que puede revolucionar los negocios digitales.
La primacía de los sistemas centralizados
Hasta ahora, las grandes compañías tecnológicas, como Apple, Amazon, Google o Facebook, basan buena parte de su supremacía en ofrecer una cantidad de datos prácticamente ilimitada a un bajo precio.
Sin embargo, George Gilder, autor de The Life After Google, considera que ese es un modelo de poca confianza y que requiere de mucha energía, basado en ordenadores y ubicaciones de bases de datos altamente centralizadas. Puede que no sea sostenible a largo plazo.
En cambio, la tecnología blockchain promete aportar recursos abiertos y globales, cosa que debería ofrecer mucha más seguridad. Esa infraestructura debería dar lugar a nuevos modelos de negocio digitales.
Google como caso paradigmático
La gran apuesta de negocio de Google ha sido siempre ofrecer servicios en línea de manera gratuita. Un modelo que no ha cambiado con la irrupción de los servicios en la nube: Google ha seguido ofreciendo un espacio de almacenamiento prácticamente ilimitado a muy bajo precio. Sin embargo, mientras el consumo de datos se triplica cada año, los microprocesadores no evolucionan al mismo tiempo. Así que el gran reto actual de Google es averiguar cómo seguir almacenando cada vez más datos -cuyo crecimiento es exponencial- sin sacrificar la velocidad ni aumentar el coste para el usuario.
Por supuesto, gracias a sus muchos recursos, Google ha invertido y creado nuevas tecnologías, aunque es muy posiblemente que también estas revelen sus limitaciones en vista de la gran demanda de datos que promueve el auge de vídeos en las redes, por ejemplo. Pues bien, la solución para este reto parece ser, según los expertos, la tecnología blockchain.
El fin de los intermediarios
Blockchain puede representar una gran oportunidad para los negocios, dado que ofrece a los servicios digitales una tecnología segura. En lugar de centralizar la energía, los costes y los riesgos en una sola entidad, como por ejemplo un servidor en la nube, las aplicaciones basadas en la tecnología blockchain favorecen un proceso sin intermediarios que recompensa a todos los actores. Deberían abrir la puerta a un internet en el que los usuarios pagan y son pagados directamente según los recursos que activan o piden.