Si estás familiarizado con la ciberseguridad, seguramente ya sepas que, cada vez que abres un correo electrónico con algún tipo de oferta comercial, estás siendo automáticamente rastreado. Datos como tu dirección de IP -es decir, el lugar en el que estás- o a qué hora abres el mail en cuestión constituyen información valiosa para las compañías de marketing. Si no lo sabías, ya lo sabes.
En este artículo vamos entonces a centrarnos en explicar cómo te rastrean y, sobre todo, en cómo puedes evitarlo.
¿Cómo rastrean los correos electrónicos?
Los píxeles de rastreo suelen ser una imagen invisible, de 1×1 píxeles, incluida en alguna parte del mail. Lo habitual es que no las veas, por eso son tan efectivas, porque se usan mucho.
Estos píxeles invisibles y aparentemente inofensivos pueden recopilar muchísimos datos. Lo explica Laurie Graham, directora de ciberseguridad en la consultora 6point6: “puede revelar el tipo de aparato o incluso tu dirección IP”. Si a eso sumamos que pueden recopilar también la versión del navegador, tu zona horaria o si has leído o no el mensaje, “eso puede ser combinado para formar una huella dactilar única”, asegura Laurie Graham.
De toda la información que pueden obtener los píxeles de rastreo, quizá la más preocupante sea la ubicación, afirma Andy Yen, CEO y fundador del servicio de mail encriptado ProtonMail: “los datos almacenados pueden ser usados para analizar tus hábitos diarios y averiguar donde vives y trabajas. Pero la parte más invasiva es que eso se produce sin que lo sepas y sin tu consentimiento”.
Cómo evitarlo
Cuando esté disponible este otoño, el sistema de protección de mail de Apple no estará activado por defecto, por ejemplo. Tendrás que activarlo en la configuración, en el apartado e Mail, en ‘Protección de privacidad’.
Hasta que las actualizaciones de Apple se lancen, puedes configurar tu proveedor de mail para que no cargue imágenes por defecto, dado que es en las imágenes donde se encuentras los píxeles de rastreo. En iPhone, por ejemplo, lo tienes en la configuración también, en el apartado de e-mail.
Si usas Gmail, puedes ir asimismo a la opción de configuración, apartado de imágenes, y activar ‘Preguntar antes de mostrar imágenes externas’. Está bien saber, por cierto, que desde el 2013 Google carga las imágenes de Gmail desde sus propios servidores, cosa que, en muchos casos, esconde tu dirección de IP.