Los investigadores del Creative Machines Lab de Columbia Engineering, como parte de su interés por la interacción entre robots y humanos, llevan cinco años trabajando para crear EVA, un nuevo robot autónomo con un rostro suave y expresivo que responde a las expresiones de los humanos que tiene cerca. La investigación fue presentada en la conferencia ICRA el 30 de mayo del 2021 y el plano del robot ha sido publicado como acceso abierto en Hardware-X.
“La vida de EVA tomó forma hace unos años, cuando mis estudiantes y yo empezamos a notar que los robots de nuestro laboratorio nos miraban a través de saltones ojos de plástico”, afirma Hod Lipson, profesor de innovación (Mechanical Engineering) y director del Creative Machines Lab.
Lipson observó algo similar en su supermercado, donde vio a robots reponedores con chapas que indicaban sus nombres, uno de ellos con un cálido gorro tejido a mano. “La gente parecía humanizar sus colegas robóticos al ponerles ojos, una identidad y un nombre. Eso nos hizo preguntarnos: si los ojos y la ropa funciona, ¿por qué no hacer un robot que tenga un rostro humano super expresivo y que responde?”.
Un rostro robótico convincente
Por supuesto, es de esas ideas que se dicen más fácilmente que se hacen. Crear un rostro robótico convincente ha sido siempre un reto formidable para los expertos en robótica. Durante décadas, las piezas de los robots han sido realizadas con metal o plástico duro, materiales que son demasiado rígidos para tener la fluidez de movimiento del tejido humano. Los hardwares de robótica suelen ser igualmente crudos y difíciles de trabajar con ellos: los circuitos, los sensores y los motores son pesados, voluminosos y precisan de mucha energía.
La primera fase del proyecto comenzó hace unos años en el laboratorio de Lipson, cuando el estudiante Zanwar Faraj lideró un equipo de estudiantes en la construcción de la maquinaría física del robot. Construyeron EVA como un busto incorpóreo que se parece mucho a los intérpretes del Blue Man Group, que se caracterizan por sus espectáculos mudos pero facialmente muy expresivos.
EVA puede expresar ser emociones básicas: enfado, disgusto, miedo, alegría, tristeza y sorpresa, además de una gran variedad de emociones más matizadas, usando músculos artificiales -cables y motores, naturalmente- que mueven puntos específicos del rostro de EVA. Así es como logran que imite los movimientos de los más de 42 músculos de los rostros humanos.
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