Una vez más, la tecnología y la robótica han abordado una cuestión esencial de nuestro planeta: la enorme cantidad de desechos de plástico que lo están contaminando. En este caso, se trata de un avance que puede revolucionar la industria del reciclaje.
Un grupo de ingenieros e investigadores ha desarrollado un método único que aumenta el reciclaje de plásticos blandos. Ha creado un robot inteligente que puede identificar, clasificar y separar diferentes tipos de desechos reciclables.
A pesar de una mejora en el reciclaje de plásticos en los últimos años, los vertedores son un problema creciente. El plástico blanco, como las bolsas de plástico, es uno de los principales causantes de este problema, dado que el noventa y cuatro por ciento acabó en vertederos en 2016 y 2017.
Los plásticos blandos no disponen de métodos adecuados de reciclaje dado que se enredan fácilmente en la máquina de separación de desechos, lo que provoca fallos mecánicos y la contaminación de otros materiales reciclables, como el papel. A causa de ese problema, los métodos actuales de reciclaje precisan de la clasificación manual de los plásticos blandos´, una tarea habitualmente repetitiva y poco segura.
Los investigadores del Centro del Internet de las Cosas y de las Telecomunicaciones de la Universidad de Sídney han desarrollado un método único que incrementa el reciclaje de plásticos blandos: el sistema usa un robot automatizado que recurre a la inteligencia artificial para reciclar desechos.
“El sistema de reciclaje con automatización robótica usará inteligencia artificial y visión computacional para aprender a identificar diferentes formas de desechos reciclables, de modo que aprenderá a ver y clasificar los desechos, a crear flujos de desechos diferenciados y a mantener la pureza de los plásticos blandos para que pueda ser reciclados”, explica el profesor Branka Vucetic, experto en Internet de las Cosas.
“Los plásticos blandos son grandes contribuidores de los vertedores y llevan tiempo siendo un reto para la economía circular y para el sector de la gestión de residuos, dado que carecen de un método de clasificación adecuado y seguro. Al usar las últimas técnicas del Internet de las Cosas, hemos creado un robot customizado para resolver esta cuestión”, ha declarado el profesor Yonghui Li.
“Entre el 2018 y el 2019, Australia generó dos toneladas y media de residuos de plástico, lo que incluye plásticos blandos: solo el nueve por ciento fue enviado a reciclaje mientras un 84 por ciento acabó en vertederos. Nuestro objetivo es modificar drásticamente esos porcentajes al desarrollar una solución que permite que la mayoría de plásticos blandos sean reciclados”, dice el doctor Wanchun Liu.