El ‘dropshipping’ es un método por el que un negocio no necesita tener sus productos en stock. Por el contrario, la tienda vende el producto y le pasa el pedido a un tercero, que suele ser un proveedor o fabricante que se encarga de enviar el producto al comprador. Sin embargo, contrariamente a lo que se piensa, este método no es un atajo para hacerse rico rápidamente y tiene sus riesgos. Analizamos los cinco principales.
Escaso margen de beneficios
Como no tienes que encargarte de una tienda o de un almacén, tus gastos son escasos: lo mismo le ocurre a los ingresos. Inviertes menos dinero pero ingresas menos también. Eso quiere decir que tienes que vender mucho para seguir activo, aún más para lograr beneficios. Eso es porque, de cada venta que haces, la mayor parte del dinero se lo lleva el proveedor.
Altamente competitivo
La principal ventaja de este tipo de negocios -apenas si se requiere de inversión inicial- es también su mayor problema. Al no existir esa barrera de capital, tendrás mucha competencia, porque prácticamente cualquiera puede crear un negocio así. Eso es especialmente palpable en los mercados más populares.
Además, cuanto más grande sea la compañía a la que te enfrentes, más podrán reducir sus márgenes para ofrecer precios más bajos, lo que te obliga a ti a reducir los precios también. Para las compañías pequeñas, esta reducción de márgenes puede ser mortal porque, a largo plazo, suele ser insostenible.
Falta de control sobre la cadena de proveedores
En el comercio digital estándar, si un cliente se queja del tiempo de entrega, de la calidad del producto o de la política de devolución, puedes resolver esos problemas tú mismo. Si empleas el dropshipping, estás a la merced de tu proveedor: pero tú eres, de todos modos, el que tiene que hablar con tu cliente directamente.
Problemas legales
No es un problema habitual en el dropshipping, pero puede ocurrir. Algunos proveedores pueden no ser tan legítimos como aseguran y no siempre sabes de dónde proviene la mercancía. Por eso es tan importante elegir bien a tus proveedores si vas a optar por este método.
Es difícil crear una marca
Pasa lo mismo que con los escritores fantasma: si te dedicas al dropshipping tienes que asumir que el prestigio o el reconocimiento de su trabajo se lo lleva otro, que habitualmente es el proveedor o el fabricante de los productos que vendes.