Los investigadores MIT no dejan de sorprender y, si hace unos días anunciaron el descubrimiento de una nueva forma de generar electricidad, esta vez han presentado la primera fibra con capacidades digitales: capaz de sentir, de almacenar, de analizar y de inferir actividad después de haber sido cosida en una camiseta.
Yoel Fink, profesor de ciencias de materiales e ingeniería eléctrica, principal investigador del ‘Research Laboratory of Electronics’ y autor senior del estudio, afirma que las fibras digitales expanden las posibilidades de las telas para destapar los patrones escondidos en el cuerpo humano que pueden ser usados para monitorizar el rendimiento físico, inferir cuestiones médicas o detectar enfermedades de manera temprana.
Prendas digitales
Fink y sus compañeros de investigación describen las características de la fibra digital en el artículo publicado en Nature Communications. Hasta ahora, las fibras electrónicas han sido analógicas -transportan una señal eléctrica continua-, en vez de digitales, donde la información puede ser codificada y procesada en lenguaje binario, en ceros y unos.
“Este trabajo presenta la primera creación de una tela con la habilidad de almacenar y procesar datos de manera digital, lo que añade una nueva dimensión de información y contenido a los textiles y permite a las telas que sean literalmente programadas”, afirma Fink.
Gabriel Loke y Tural Khudiyev son los principales autores del artículo, en el que también participan Wei Yan, Brian Wang, Stephanie Fu, Ioannis Chatziveroglou, Syamantak Payra, Yorai Shaoul, Johnny Fung, Itamar Chinn, John Joannopoulos, Pin-Wen Chou, Anna Gitelson-Kahn y Anais Missakian. Además del MIT, participan alumnos y profesores de la Harrisburg University of Science y el Rhode Island School of Design.
Fina, flexible y lavable
La nueva fibra ha sido creada al situar centenares de chips digitales cuadrados de silicio en un premolde que era luego usado para crear una fibra de polímero. Al controlar de manera precisa el flujo de polímero, los investigadores lograron crear una fibra con conexiones eléctricas continuas entre los chips en un ancho de diez metros.
La fibra en cuestión es flexible y delgada y se puede pasar a través del agujero de una aguja, ser cosida en telas y ser lavada hasta diez veces sin romperse. Según asegura Gabriel Loke, “cuando lo pones en una camiseta, no se nota en absoluto. Si no te lo dijeran, ni siquiera sabrías que está ahí”.