Consejos para crear una presentación llamativa

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En el mundo de los negocios, saber crear presentaciones llamativas que atraigan y retengan la atención de potenciales clientes o inversores es crucial. Ser bueno hablando es importante, tener un producto robusto también, pero si la presentación es monótona o tiene un aspecto amateur, jugará en tu contra.
Para ayudarte a crear presentaciones más eficaces, con aspecto profesional y que te ayudan a mantener al público interesado, te ofrecemos estos consejos que siempre funcionan.

  1. Comienza escribiendo tus temas de conversación.
    El primer paso siempre es saber de qué quieres hablar. Una vez resuelto ese punto, presta atención a las más populares y llamativas estructuras para que puedas seguirla durante tu charla. Una vez tengas un esbozo que representa el tema del que vas a hablar y cada elemento importante que quieras mencionar, ya puedes empezar a buscar una plantilla que se adapte. El error es empezar por la plantilla.
  2. Sé creativo con el diseño.
    Lo ideal es lograr que las diapositivas sean claras, fáciles de leer y llamativas. Eso implica que deberías probar varios tipos de diseños y ser atrevido con la paleta de colores.
  3. Procura que el diseño sea coherente.
    Si todas las diapositivas tienen un aspecto similar, tu presentación parecerá bien pensada y diseñada de manera profesional. Procura mantener una serie de patrones visuales: misma tipografía, misma paleta de colores, misma estética general…
  4. Haz que tus presentaciones sean interactivas
    Una buena manera de crear presentaciones dinámicas que mantengan interesadas a tu público es que sean interactivas.
  5. Añade animación.
    Otra eficaz manera es que tus diapositivas incluyan elementos animados. No hace falta que contrates a Pixar o a Disney: basta con que haya elementos en movimiento al inicio de una diapositiva o a medida que vas presentando elementos.
  6. Crea transiciones fluidas
    En lugar de que una diapositiva desaparezca para que otra aparezca completa en su lugar, ¿por qué no probar las transiciones creativas? Eso sí, no vayas variando el tipo de transición una y otra vez. Si das con una que te gusta y que te parece que funciona, úsala durante toda la presentación. Eso nos lleva de nuevo al importante y demasiadas veces descuidado punto 3. Así es cómo conseguirás que el paso de una diapositiva a otra sea siempre fluido.

Eso sí, como de costumbre, la virtud está en usarlas con moderación: animaciones y transiciones sí, pero no de manera excesiva.

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