Nunca se es demasiado viejo para emprender

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La imagen la tenemos todos en mente: emprendedor de éxito joven, atlético, bien afeitado, dinámico y sonriente. También tenemos el estereotipo contrario, el joven desaliñado con ropa deportiva, barba de varios días y capucha. Pero joven, sigue siendo joven, eso siempre. Es una idea que nos ha transmitido el cine, las series, la literatura y las revistas. Si hasta Forbes tiene una exitosa sección anual dedicada a las 30 personas más ricas que aún no han cumplido los 30 (30 Under 30).

Y sí, algo de eso es cierto, pero no deja de ser un cliché: por cada Mark Zuckerberg hay miles de emprendedores que toman ese camino pasados los 30, los 40…, ¡incluso los 50! Y no, esto último no es una excepción. Muchos, sencillamente, no habían pensado en emprender hasta acumular décadas de experiencia laboral. Porque sí, en este caso, la experiencia es un grado, definitivamente.

Once casos paradigmáticos de emprendedores experimentados:

Para que quede claro hasta qué punto la edad es solo un número y desde luego no una limitación, he aquí una lista de exitosos emprendedores que se lo pensaron bien antes de iniciar su propio negocio.

  • Ray Kroc, fundador de McDonald: vendió copas de papel y batidoras hasta que tenía 52 años.
  • Mary Kay Ash, fundadora del imperio de cosméticos Mary Kay: se dedicaba a vender libros y objetos de decoración de interiores hasta los 45.
  • Andrea Bocelli, cantante: pianista de un bar hasta los 33.
  • Ang Lee, director de cine y productor: sin trabajo hasta los 31.
  • J.K. Rowling, autora de la millonaria saga Harry Potter: era madre soltera y cobraba prestaciones sociales hasta los 31.
  • Harison Ford, actor: carpintero hasta la treintena.
  • Amancio Ortega, el español propietario de Zara: ayudante de una tienda de ropa hasta los 30.
  • Suze Orman, gurú de las finanzas: camarera hasta los 30.
  • Manoj Bhargava, fundador de 5-Hour Energy: conductor de taxi y monje hasta los 30.
  • Sheldon Adelson, fundador Las Vegas Sands: vendedor de champú hasta la treintena.
  • Pejman Nozad, inversor: vendedor de alfombras hasta la treintena.
Así que hay emprendimiento más allá de los 30, quienes pasen de los 40 no tienen que correr y no hay por qué renunciar después de los 50. Para empezar tu propio negocio siempre estás a tiempo.
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