Si tu empresa ha adoptado el teletrabajo o un modelo híbrido de trabajo, en línea y presencial, seguramente hayas comprobado que liderar un equipo no es lo mismo cuando todos los empleados están en la oficina que cuando cada uno trabaja desde casa. Dado que es fundamental saber adaptar los métodos de liderazgo a la era del teletrabajo, vamos a ver cómo cambiar de mentalidad y el rol de los directivos en la adopción de ese nuevo modelo en la empresa.
Adaptar la mentalidad
Cada vez que tú, como líder, quieres iniciar una colaboración, asegúrate de que todo el equipo tiene acceso a la información requerida para la colaboración y que todos tienen las mismas oportunidades de contribuir al éxito colectivo.
Para ser capaz de hacer esto, debes aprender la diferencia entre comunicación asincrónica y simultánea. La comunicación simultánea es un método de intercambio de información que ocurre en tiempo real, como en una reunión. La asincrónica permite intercambiar información entre partes que no necesariamente están presentes al mismo tiempo, como en un correo electrónico.
Un líder que teletrabaja tiende a privilegiar la comunicación asincrónica y trata de evitar la simultánea salvo que sea absolutamente necesaria. Dicho de otro modo, usa las reuniones como el último recurso comunicativo, no como su primera elección.
Es importante, por tanto, que los líderes sepan que algunas respuestas tardarán en llegar y que no pueden esperar respuestas instantáneas como en el trabajo en la oficina. Basta pensar que quizá el empleado esté teniendo la tarde más productiva de su carrera laboral y preferiría no tener que interrumpir esa productividad para asistir a una reunión en línea.
El rol de los líderes en la adopción del teletrabajo
Lo primero que deben hacer los directos y los cargos intermedios es aprender a liderar de manera remota. No se trata de hacer presentaciones en PowerPoint en una reunión por vídeo: el ‘teleliderazgo’, que así podría ser denominado, no consiste en encadenar reuniones virtuales. De lo que se trata es de facilitar la colaboración en línea, sea simultánea o asincrónica, y de aprender conceptos psicológicos sobre la interacción entre humanos y ordenadores, además de las habilidades para observar e identificar disfunciones en un entorno online.
Finalmente, para crear una organización de teletrabajo sostenible, los líderes deberían considerar seriamente la contratación de un líder de teletrabajo o expertos en trabajo en línea. Estos últimos poseen las habilidades para ayudar a los directivos a establecer las herramientas y los procesos que la organización necesita para adaptarse a la cultura del teletrabajo. Esto es especialmente importante cuando la empresa está creciendo o realizando la transición hacia el trabajo en línea.