Por muy clara que tengas tu idea de negocio, es siempre buena idea conocer muy bien a la competencia, incluso estudiarla, para que tus productos y servicios estén mejor posicionados en el mercado. Mientras no llegues al espionaje industrial, estudiar detenidamente a tus competidores te aportará una información muy valiosa.
Conoce a tus competidores
Para empezar, es necesario identificarlos, tanto a los directos como a los indirectos. Una vez que tengas la lista de competidores, puedes empezar a estudiar cada uno de ellos. Se trata de recopilar un máximo de información y de hacerlo con cuidado: quédate solo con la que te parezca fiable.
La etapa final consiste en realizar una síntesis de tus competidores. Una representación gráfica te permitirá identificar más fácilmente los ámbitos con mayor competencia y las oportunidades.
Una vez realizado este análisis, podrás estimar tus posibilidades de éxito en ese mercado y verificar si hay oportunidades que se te presentan. Esa información te permitirá trabajar en tu posicionamiento.
Identifica a tus competidores directos e indirectos
Para identificarlos, conviene distinguir entre los directos -los que proponen una oferta similar a la que tú quieres proponer y que satisfacen las mismas necesidades que las de tus futuros clientes- y los indirectos -los que proponen una oferta diferente pero también satisfacen las mismas necesidades que las de tus futuros clientes-. Si utilizas una tabla con dos columnas, la primera incluirá los directos, la segunda los indirectos.
Si conoces bien el sector de actividad y ya has realizado un estudio global del mercado, ya deberías haber identificado una parte considerable de tus futuros competidores. No obstante, para identificar a todas las empresas de tu sector que proponen una oferta similar a la tuya, la solución más sencilla es recurrir a internet. Actualmente, prácticamente todas las empresas tienen presencia en internet.
Recopila información para conocer a tus competidores
Una vez tienes la lista con todos los competidores directos e indirectos, debes realizar un estudio cuyo objetivo consiste en obtener el máximo de información de cada uno de ellos. Si no sabes muy bien qué información es particularmente útil, te aconsejamos que, al menos, recopiles los siguientes datos: fecha de creación; cuota de mercado; características de su oferta y posicionamiento; talla de la empresa y resultados financieros; puntos fuertes y débiles; estrategia; organización y funcionamiento; crecimiento y proyectos en desarrollo; notoriedad; opinión de sus clientes…