Redes 5G por satélite: el plan de Sateliot para llevar IoT a zonas sin señal

Campo agrícola con un sensor IoT alimentado por energía solar y un satélite Sateliot sobrevolando el cielo despejado.

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Redes 5G por satélite: el plan de Sateliot para llevar IoT a zonas sin señal

Millones de sensores, máquinas y dispositivos siguen fuera de la cobertura móvil. Campos de cultivo alejados, carreteras secundarias, rutas marítimas, parques eólicos, oleoductos, vías férreas o embalses operan a menudo “a ciegas” porque desplegar infraestructura terrestre no compensa económicamente. En ese hueco se mueve Sateliot, una compañía con sede en Barcelona que quiere llevar 5G estándar desde el espacio a cualquier dispositivo IoT que hoy se queda sin señal.

Su propuesta es ambiciosa: construir una constelación de satélites en órbita baja capaces de ofrecer conectividad 5G para Internet de las Cosas utilizando el mismo estándar que usan las redes móviles en tierra. No se trata de inventar un protocolo nuevo, sino de extender el actual 5G hacia el cielo para que los dispositivos puedan conectarse de forma transparente cuando la red terrestre desaparece del mapa.

¿Qué hace exactamente Sateliot?

Sateliot se presenta como el primer operador que ofrece 5G IoT por satélite totalmente integrado en el estándar 3GPP. Su modelo se basa en lanzar satélites de órbita baja (LEO) que actúan como “antenas móviles en el espacio”. Cuando un dispositivo IoT se queda sin cobertura terrestre, el satélite toma el relevo utilizando las mismas bandas y la misma tecnología de señalización.

La diferencia clave frente a otros proyectos de conectividad por satélite es que los dispositivos IoT no necesitan hardware específico para comunicarse con la constelación. La idea es que un sensor, un collar GPS ganadero o un medidor de agua puedan seguir usando su SIM habitual y su módem 5G o NB-IoT, de modo que la red de Sateliot funcione como un roaming satelital automático.

Según el servicio 5G IoT directo a satélite de Sateliot, la compañía se apoya en el estándar 3GPP Release 17 para redes no terrestres, que define cómo deben operar las llamadas NTN (Non-Terrestrial Networks) para integrarse con las redes móviles actuales. Esto es lo que convierte su propuesta en algo más que un experimento: se alinea con la hoja de ruta del ecosistema móvil global.

¿Cómo funciona el 5G desde el espacio en IoT?

La arquitectura que plantea Sateliot se puede resumir en tres elementos: satélites en órbita baja, compatibilidad con el estándar 3GPP y conexión directa dispositivo–satélite.

Satélites en órbita baja (LEO)

Los satélites de órbita baja vuelan a altitudes de unos pocos cientos de kilómetros, mucho más cerca de la superficie que los satélites geoestacionarios clásicos. Esto permite reducir la latencia y mejorar la potencia de señal, dos factores cruciales para que un módem IoT pueda comunicarse sin necesidad de antenas grandes ni equipos especiales.

Interoperabilidad con el estándar 3GPP

El gran salto de las NTN llega con la Release 17 del estándar 3GPP, que define cómo deben comportarse las redes móviles no terrestres para integrarse con las terrestres. En la práctica, esto significa que un dispositivo puede registrar la red satelital como si fuera otra celda más de un operador, lo que simplifica su despliegue en masa.

Conexión directa dispositivo–satélite

A diferencia de otras soluciones satelitales que requieren gateways específicos o antenas direccionables, la propuesta de Sateliot consiste en una conexión directa entre el dispositivo IoT y el satélite. Esto es clave para el modelo de negocio: abarata costes, reduce fricción y permite que fabricantes y operadoras móviles integren el servicio sin rediseñar sus productos.

Casos de uso: del campo y el mar a la logística global

La lista de aplicaciones potenciales es larga, pero hay cuatro bloques donde la conectividad 5G por satélite puede cambiar realmente las reglas del juego.

Agricultura inteligente y ganadería

La digitalización del campo depende en gran medida de poder instalar sensores de humedad, estaciones meteorológicas, contadores de agua, localizadores de maquinaria y collares para ganado. En muchas zonas rurales, la cobertura móvil es irregular o inexistente, lo que limita el despliegue de soluciones IoT. Un enlace satelital integrado en el estándar 5G permite:

  • Monitorizar cultivos en tiempo real para optimizar riego y fertilización.
  • Seguir el movimiento del ganado en zonas extensas y remotas.
  • Detectar fallos en maquinaria o sistemas de riego sin necesidad de redes locales.

Logística y transporte en zonas sin señal

En transporte por carretera, ferrocarril o rutas marítimas, es habitual que los vehículos pasen horas sin cobertura. Eso complica el seguimiento de contenedores, cisternas o remolques y obliga a combinar tecnologías de forma poco eficiente. Sateliot plantea que cada activo logístico lleve un pequeño dispositivo IoT conectado que nunca “pierde de vista” la red, ni en túneles, ni en desiertos, ni en mar abierto.

Marítimo y pesca

Para barcos pequeños y medianos, contratar servicios satelitales tradicionales suele ser costoso. Una red compatible con hardware estándar permite ofrecer seguimiento, alertas de seguridad, monitorización de redes y datos meteorológicos con una barrera de entrada mucho menor.

Smart cities rurales e infraestructuras remotas

La gestión de incendios, el control de presas, el seguimiento de líneas eléctricas o la monitorización ambiental necesitan sensores en lugares donde la fibra y el móvil no llegan. La conectividad 5G por satélite puede convertir esos puntos ciegos en fuentes de datos constantes para administraciones y empresas de servicios.

Por qué esto importa a pymes y administraciones pequeñas

La clave del modelo de Sateliot es que no exige inversiones masivas en infraestructuras propias. Las pymes pueden desplegar sensores relativamente baratos y pagar solo por el volumen de datos que transmiten. Al no necesitar redes terrestres adicionales, la solución escala mejor en territorios dispersos.

Para ayuntamientos, diputaciones o consorcios que gestionan agua, residuos o protección civil, disponer de una red IoT que cubra todo el territorio sin preocuparse por la cobertura móvil es un salto importante. Les permite aplicar estrategias de digitalización que, hasta ahora, quedaban limitadas a núcleos urbanos.

Esta lógica encaja con la reflexión sobre edge computing para pymes: llevar el procesamiento y la conectividad cerca de donde ocurren las cosas. La diferencia es que aquí el “borde” no es solo una fábrica o una tienda, sino también un monte, un tramo de costa o una carretera secundaria.

Un mercado en auge: competidores y panorama global

Sateliot no opera en un vacío. El auge del IoT satelital ha atraído a múltiples actores, tanto consolidados como emergentes. Sin embargo, no todos compiten exactamente en el mismo segmento.

Proyectos como AST SpaceMobile buscan ofrecer 4G y 5G directo al móvil de consumo, mientras que plataformas como Starlink u OneWeb se orientan a banda ancha general, con alto caudal de datos. Sateliot se centra en un nicho distinto: IoT de baja capacidad y altísima capilaridad, donde lo importante es el número de dispositivos más que el volumen de datos de cada uno.

En Europa, la Agencia Espacial Europea agrupa diferentes proyectos europeos de conectividad IoT por satélite que buscan precisamente reforzar este tipo de soluciones. La coexistencia con iniciativas como la infraestructura satelital europea IRIS2 sugiere un futuro donde constelaciones con diferentes funciones se complementarán: unas para comunicaciones críticas de alta seguridad, otras para IoT masivo de bajo coste.

En paralelo, el sector de telecomunicaciones observa estas propuestas con atención. Para muchos operadores, integrar redes NTN puede ser una forma de ofrecer cobertura “ilimitada” sin asumir inversiones imposibles en torres y fibra, una cuestión ya presente en los desafíos del sector telecom europeo.

Limitaciones actuales del 5G satelital para IoT

La tecnología es prometedora, pero todavía tiene límites claros que conviene tener en cuenta antes de sobredimensionar expectativas:

  • No es banda ancha: está pensada para mensajes pequeños y periódicos, no para vídeo ni grandes volúmenes de datos.
  • Cobertura aún en construcción: mientras la constelación crece, pueden existir ventanas sin visibilidad en determinados puntos.
  • Latencias variables: aunque suficientes para IoT, no son comparables a la fibra o al 5G urbano.
  • Dependencia del calendario de lanzamientos: la capacidad y continuidad mejorarán a medida que se añadan satélites.

Para muchas aplicaciones IoT, estas limitaciones son asumibles. No es lo mismo monitorizar la humedad de un cultivo cada pocas horas que gestionar un sistema de frenado en tiempo real.

Qué puede ocurrir en los próximos tres años

Si los planes de Sateliot y de otras compañías del sector se cumplen, el panorama IoT puede cambiar de forma notable:

  • Aumento del número de satélites y mejora de la continuidad de servicio.
  • Acuerdos con grandes operadoras móviles para integrar el roaming satelital como una función más de las tarifas IoT.
  • Paquetes sectoriales específicos para agricultura, logística, energía o medio ambiente.
  • Combinación de conectividad satelital y procesamiento local en dispositivos de borde, siguiendo la lógica del edge computing.

Para las empresas, el valor no estará en la tecnología en sí, sino en la posibilidad de desplegar soluciones que antes eran inviables por falta de conectividad. En muchos casos, la ventaja competitiva consistirá simplemente en dejar de operar a oscuras en gran parte del territorio.

Preguntas frecuentes

¿Qué ofrece Sateliot que no ofrezcan otros operadores satelitales?

Sateliot se centra en IoT de baja capacidad usando el estándar 5G, de forma que los dispositivos puedan conectarse sin hardware específico y sin depender de protocolos propietarios.

¿Es suficiente para aplicaciones críticas en tiempo real?

La red está pensada para mensajes pequeños y periódicos. Es adecuada para monitorización, seguimiento y alertas, pero no para procesos que requieran tiempos de respuesta de milisegundos.

¿Las empresas necesitan cambiar sus dispositivos IoT?

Cuando el hardware ya es compatible con los estándares definidos para redes no terrestres, la integración puede hacerse mediante acuerdos con operadores y actualización de software. En otros casos, será necesario renovar equipos.

¿Puede sustituir a la cobertura móvil tradicional?

No. Está diseñada para complementarla en zonas donde desplegar redes terrestres no tiene sentido económico o técnico.

¿Qué sectores se beneficiarán antes?

Agricultura, logística, transporte, energía, gestión ambiental y servicios públicos en zonas rurales son los principales candidatos a aprovechar esta tecnología en la primera fase.

Imagen de David Martín Lorente

David Martín Lorente

Periodista madrileño de 36 años, especializado en el análisis de la tecnología, el emprendimiento y los negocios. Con una larga trayectoria en el ámbito tecnológico, David se especializa en desgranar las tendencias de mercado, los movimientos empresariales y cómo la innovación digital y tecnológica redefine el futuro de la economía, los negocios y el mundo que nos rodea. Su objetivo principal es transformar la complejidad del ecosistema tecnológico y empresarial en información clara y útil, buscando que la audiencia comprenda este mundo en constante cambio para su crecimiento tanto personal como profesional.

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