¿Qué está pasando con los jóvenes que soñaban con ser consultores?

Table of Contents

¿Qué está pasando con los jóvenes que soñaban con ser consultores?

Durante años, trabajar en una gran firma de consultoría fue sinónimo de prestigio, aprendizaje acelerado y puertas abiertas hacia las mejores oportunidades. Sin embargo, en 2025, ese sueño parece haber perdido parte de su brillo. Las firmas contratan menos, el ritmo de promoción se ha ralentizado y las nuevas generaciones se replantean si ese modelo sigue siendo el mejor camino para empezar una carrera profesional.

Un modelo que ya no seduce como antes

Las grandes consultoras han sido durante décadas una de las principales salidas para perfiles brillantes recién graduados. Pero las condiciones actuales han empezado a cambiar. Según el informe Class of 2025 publicado por Handshake, más del 50 % de los universitarios dice haber reconsiderado su “trabajo ideal” en los últimos años. Entre las razones están la incertidumbre económica, el desajuste entre expectativas y realidad laboral y el deseo de entornos con más propósito y autonomía.

A esto se suma una mayor conciencia sobre lo que supone entrar en una gran firma consultora: jornadas extensas, rotación continua de proyectos y poco margen de decisión en los primeros años. Para muchos, esa propuesta ya no resulta tan atractiva como antes, especialmente frente a modelos más horizontales, flexibles o tecnológicos.

Menos plazas, más competencia

La tendencia también se refleja en los números. Aunque no hay cifras públicas globales consolidadas, diversos medios como Business Insider han reportado una reducción en los programas de entrada de grandes firmas, particularmente tras los ajustes que comenzaron en 2023. El acceso a puestos de analista es más competitivo, y el camino hacia promociones internas se ha vuelto menos predecible.

Esto ha roto el ciclo habitual en el que muchos jóvenes usaban la consultoría como plataforma para pasar a un MBA, a una startup o a un puesto directivo. Ahora, hay quienes permanecen más tiempo en roles junior sin avanzar, y otros que directamente optan por no entrar al sector.

Nuevas prioridades del talento joven

El informe de Handshake también revela un dato revelador: el 57 % de los jóvenes se sienten pesimistas o muy pesimistas sobre su inicio profesional. Este pesimismo no solo está ligado al mercado laboral, sino a la sensación de que el sistema tradicional no les garantiza ni impacto real ni desarrollo personal.

Por eso, muchos optan por caminos alternativos. Algunas opciones incluyen startups, roles en producto o datos, emprendimiento propio o incluso consultoría freelance. Se valora más la autonomía, la posibilidad de construir y aprender de manera práctica, y menos el prestigio formal.

Las firmas intentan adaptarse

Consciente de estos cambios, la industria ha empezado a reaccionar. Algunas firmas han rediseñado sus programas de formación, incorporado herramientas de inteligencia artificial como “Lilli” (en el caso de McKinsey) o promovido modelos de trabajo más flexibles. Según Harvard Business Review, una parte del ajuste interno también tiene que ver con la estructura jerárquica: muchas consultoras están reduciendo capas y modificando la forma en que se organizan los equipos.

Sin embargo, estos esfuerzos aún conviven con dinámicas clásicas que no terminan de encajar con lo que busca el nuevo talento. La clave parece estar en ofrecer experiencias reales de aprendizaje, visibilidad en proyectos y un entorno que fomente la toma de decisiones desde el inicio.

Nuevos modelos: boutique, freelance y local

Más allá de las grandes firmas, están surgiendo alternativas viables y atractivas. Consultoras boutique ofrecen más exposición directa y aprendizaje en terreno. Otros jóvenes prefieren unirse a iniciativas locales o trabajar como independientes en plataformas globales. Incluso hay firmas que combinan tecnología y consultoría para ofrecer soluciones más cercanas al cliente, y donde los recién llegados pueden involucrarse en todas las fases del proyecto.

En regiones como Latinoamérica, por ejemplo, algunas consultoras enfocadas en procesos de expansión empresarial están logrando captar talento joven con propuestas más adaptadas a la realidad local, como ocurre en modelos de consultoría aplicada al aterrizaje de empresas internacionales.

La consultoría como etapa, no como destino

El gran cambio no es solo cuantitativo, sino de mentalidad. Para muchos jóvenes, la consultoría ha dejado de ser un fin en sí mismo y se percibe más como una etapa más en un camino profesional diverso. Ya no se busca un “puesto para toda la vida”, sino experiencias que aporten habilidades reales, redes útiles y sentido profesional.

Si la industria quiere seguir atrayendo al mejor talento, deberá reformular su propuesta de valor: demostrar que puede ser una escuela moderna, abierta a la innovación y centrada en el desarrollo genuino. Porque si no lo hace, seguirá perdiendo a una generación que ya ha dejado de creer que el prestigio, por sí solo, es suficiente.

Fuentes

Imagen de David Martín Lorente

David Martín Lorente

Periodista madrileño de 36 años, especializado en el análisis de la tecnología, el emprendimiento y los negocios. Con una larga trayectoria en el ámbito tecnológico, David se especializa en desgranar las tendencias de mercado, los movimientos empresariales y cómo la innovación digital y tecnológica redefine el futuro de la economía, los negocios y el mundo que nos rodea. Su objetivo principal es transformar la complejidad del ecosistema tecnológico y empresarial en información clara y útil, buscando que la audiencia comprenda este mundo en constante cambio para su crecimiento tanto personal como profesional.

El portal integral para emprendedores y profesionales